Publicado el 19-02-2026
Tras la apertura de los mercados, el dólar estadounidense se negocia en un promedio de 1 balboa al inicio de las sesiones, lo que representa una variación de 2,32% frente a los 0,98 balboa del día anterior, informa Dow Jones .
Si consideramos los datos de la última semana, el dólar estadounidense muestra ligeros cambios, sin embargo, en términos interanuales aún acumula un alza del 2,21% .
En comparación con días anteriores, revierte la tendencia de la sesión anterior, que cerró con una caída del 0,12%, lo que demuestra la incapacidad de establecer una tendencia clara. En los últimos siete días, la volatilidad ha alcanzado el 24,23%, una cifra significativamente superior a la volatilidad anual (17,46%), lo que indica que actualmente se encuentra en un período de inestabilidad.
Panamá proyecta un crecimiento del PIB cercano al 4% para 2026, impulsado por sectores como la logística, la banca, el turismo, la construcción y el Canal de Panamá, según la inmobiliaria Casa Solution. El papel de Panamá como centro global de servicios se sustenta en su estratégica ubicación geográfica y, especialmente, en su economía dolarizada .
La estabilidad monetaria, derivada del uso del dólar estadounidense como moneda oficial, elimina el riesgo cambiario y protege al país de los riesgos inflacionarios que afectan a otros mercados de la región. Para 2026, se espera que el balboa panameño (PAB) mantenga su paridad histórica de 1:1 con el dólar estadounidense.
El contexto externo muestra mejores perspectivas, con menor volatilidad en el comercio internacional , condiciones de financiamiento favorables y un impacto menguante de shocks recientes, como la sequía y la suspensión temporal de la mina de cobre, según el informe de UBS.
El rendimiento de los bonos panameños denominados en dólares en 2025 superó el 24%, superando significativamente el de otros activos de mercados emergentes , según datos de la misma institución financiera. Las perspectivas para 2026 son más equilibradas, aunque Panamá sigue ofreciendo diferenciales de rendimiento atractivos en comparación con los bonos estadounidenses, acompañados de riesgos específicos relacionados con la política fiscal y la situación política.
Entre los principales riesgos identificados para el año se encuentran un posible deterioro fiscal y un aumento de la deuda pública que podría amenazar la calificación de grado de inversión del país, los persistentes desafíos políticos y de gobernanza, y el resultado de litigios críticos y acuerdos contractuales. A estos factores se suman la posibilidad de shocks externos relacionados con la economía global, la política comercial estadounidense o eventos extremos que podrían afectar la demanda de servicios y los flujos de capital.
El balboa panameño es la moneda de curso legal en Panamá y se abrevia PAB; se divide en 100 centésimos y lo que lo caracteriza es que no es una moneda independiente, sino una versión local del dólar estadounidense.
El gobierno panameño emite sus propias monedas en centésimos y balboas, vinculadas al dólar estadounidense, aunque estas monedas no son aceptadas en Estados Unidos. Este no es un caso aislado, ya que los dólares de Tuvalu y Kiribati están vinculados al dólar australiano.
Este vínculo con el dólar estadounidense se estableció en 1904 tras la Convención Nacional de Panamá. Posteriormente, en 2010, entró en circulación la moneda de un balboa, con una emisión de 40 millones de unidades.
Los panameños no vieron con buenos ojos esta nueva moneda y acusaron al gobierno de forzar su uso en detrimento del dólar estadounidense, por lo que la moneda pasó a llamarse “Martinelli”, en referencia al presidente panameño Ricardo Martinelli, quien la impulsó.
También se intentó acuñar monedas de dos y cinco balboas, pero el proyecto se canceló posteriormente. Actualmente circulan monedas de uno y cinco centésimos; un décimo, un cuarto y medio balboa, así como de un balboa.
TweetÚnete a nuestra lista de correo para recibir nuestras últimas noticias y artículos.
Obtenlo ya
Comentarios